Son muchos recuerdos para resumir en tan solo unas paginas, pero al empezar a escribir sobre mi vida me doy cuenta que he sido feliz gracias a las personas que me han rodeado durante veintidós años, dos meses y veintidós días
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Esta historia inicia con la promesa de amor para toda la vida entre Marco Fidel Valero y Ana Cecilia Salcedo, el 3 de enero de 1987 en la Iglesia Santa Ana en Bogotá. Desde ese día decidieron estar juntos y formar una familia; la decisión de tener un hijo fue tomada más o menos después de ocho meses, a finales de octubre concibieron a Johanna Valero, sobre quien hoy, escribo estas líneas. Para asegurarse de que un ser crecía en su vientre, Ana Cecilia y Marco decidieron asegurarse con una prueba de embarazo, los resultados los esperaron comiendo paleta en un parque (juntos y felices como ha sido durante los últimos 23 años); durante aproximadamente 39 semanas estuvo compartiendo con su madre emociones, alimentos y vida, a través de esa conexión directa de amor (cordón umbilical). Durante estos meses los padres no quisieron saber que sexo tenía la criatura que crecía día a día, deseaban tener la sorpresa el día del parto.
Llegó el día del parto, Junio 4 de 1988, la madre entra en la sala de partos con el convencimiento de que iba a ser un parto normal; pero los doctores notaron que su salud se estaba complicando y era riesgoso que iniciara un trabajo de parto, por lo cual decidieron hacer cesárea, ésta fue una gran decisión por que esta criatura venía con el cordón umbilical enredado en el cuello y hubiera muerto asfixiada. Toda la familia oraba porque todo saliera bien, guardaban en su corazón el miedo que la predicción de la bruja aquella se hiciera realidad (algún día por curiosidad Ana había ido a que le predijeran el futuro, dicha bruja había tenido predicciones acertadas, pero faltaba la última “cuídese en el embarazo de su primogénito, porque va a morir el bebe, usted o los dos”). Dios es más grande que esas predicciones, tanto la madre como la muñeca salieron bien para su hogar.
Ana Cecilia y Marco, mis padres, quienes han estado a mi lado durante toda mi vida para apoyarme, alentarme, levantarme y aconsejarme; con el único objetivo que yo sea exitosa y hasta ahora, creo ir por un buen camino.
Mi mami es la persona que me conoce más que nadie, siempre busca mi bienestar aunque yo a veces no lo vea así, estoy segura que es porque me adora. De ella llevo en la sangre las ganas de estar mejor cada día, buscar ser diferente a los demás, y últimamente me algo de su físico, dicen mis tías, quiere decir que voy a ser muy bonita porque ella es hermosa.
Mi papi es mi original, porque soy una copia de él, me transmitió muchas de sus cualidades, como la lectura, el ejercicio, la sensibilidad, hasta la forma de comer. Al ser tan parecidos en la manera de ser nos comprendemos muy bien, y siempre recuerdo que él quería que su primogénito fuera una niña y nací yo, Dios se lo concedió, tal vez por eso me parezco tanto a él.
Ellos dos y mi hermana son las personas por las cuales lucho cada día por ser mejor y poder darles un gran futuro. Ese es uno de mis sueños y porque no decirlo, el más importante.
La muñeca que salió con vida aquel 4 de junio de 1988, de la clínica Palermo (a pesar de unas cuantas dificultades) soy yo, quien luego de veintidós años ha decidido hacer feed back de lo que ha sido hasta ahora su vida.
Como la mayoría de los seres humanos, no recuerdo claramente mis primeros años de vida; pero tengo recuerdos que marcaron mi vida.
Durante mis primeros dos años fui hija única, disfrute de las mieles de la atención; pero el 27 de agosto de 1990 nació mi hermana Julieth, la persona que durante 20 años (mañana cumple 20 mi hermosa, así le digo pero ella no lo sabe, en este momento se está enterando) ha sido mi amiga incondicional, la persona que me conoce y es capaz de enfrentarme y decirme las cosas sin disfrazarlas (directo al grano). La amo mucho y he compartido grandes momentos a su lado, aventuras que solo ella y yo le damos la importancia; cuando me siento triste sobretodo en estos últimos cuatro meses lejos de mi hogar; ha sido la persona que más me hace reír, todavía nos contamos las cosas así sea a distancia. Y aunque a veces peleemos mucho, ella debe saber que siempre voy a estar con ella y voy a ser lo que esté a mi alcance para que sea exitosa y sea muy feliz.
En el jardín recuerdo que todas las profesoras me querían porque era demasiado colaboradora (no lambona), tuve muchos amigos y amigas con los que compartí grandes momentos de travesuras, en esa época me destaque por ser líder y me gustaba dirigir los juegos y todas las actividades de mis grupos.
Luego ingrese al colegio de Nuestra Señora del Pilar, durante los doce años que estudie allí me destaque por ser la mejor, recuerdo que todas las mis compañeras querían ser mis amigas; considero que siempre fui líder porque daba las pautas de lo que íbamos a hacer y como, a través de mi forma de ser, lograba influenciar a las personas, en mi concepto, de forma positiva.
De todos esos años recuerdo unas pocas amigas, porque a pesar que era noble y espontánea mis verdaderas amigas fueron pocas, Laura Suarez, Diana Rojas y Ana María Vallejo; por cosas de la vida nos separamos pero aún guardo grandes recuerdos de ellas.
Esa época fue una de las mejores de mi vida, por los últimos años de bachillerato tuve mi primer novio, su personalidad era muy diferente a mí, tal vez por eso me gustaba al principio, porque con el tiempo me di cuenta que a su lado no iba a ser feliz, y no podía negarme esa oportunidad, fueron 17 meses de buenos recuerdos, aunque también malos; pero fueron más los buenos.
A los 17 años entre a la Universidad a estudiar una carrera que no era la que yo quería pero era muy similar, Administración de Empresas, la profesión que decidí estudiar para poder cumplir el sueño de tener mi propia empresa. Fueron tres años y medio donde conocí muchas personas, era la primera vez que estudiaba con hombres y fue una gran experiencia.
De allí surgió una bonita relación de novios durante cuatro años con un hombre inteligente, alegre y muy especial; con él pensé pasar el resto de mi vida; pero hace un tiempo por circunstancias de la vida decidí que no era lo mejor seguir juntos en las condiciones de lejanía por las que pasábamos; siempre he querido que él sea feliz aunque no sea a mi lado, porque él se merece lo mejor de la vida por ser tan buen hombre. Ojala no me odie, por que siempre va a estar en mi corazón y algún día me gustaría volverlo a ver y saber como esta, quien sabe si la vida nos pueda dar otra oportunidad, nadie lo sabe.
Durante la universidad inicie mi vida laboral como practicante, en todos los lugares que estuve siempre me fue muy bien, me considero una mujer muy afortunada por haber encontrado jefes y compañeros que me enseñaron muchas cosas para la vida y ahora los recuerdo en mi bitácora, la cual va a ser leída por muchas generaciones. La única mala experiencia y no tan mala porque me ayudo a madurar mucho fue en una Pyme, pues mi jefe luego de elevar mis capacidades al máximo quiso hacerme sentir una persona incapaz, pero no lo logro; ahora estoy más convencida que cuento con muchas capacidades que me van a servir para salir adelante y ser triunfadora.
Después de salir de esa empresa me gradué de la Universidad, un gran orgullo para mí y para mi familia, porque sabíamos que en ese titulo estaban muchos esfuerzos y sacrificios que se veían recompensados por la satisfacción del logro cumplido; dedicado a toda mi familia que ha aportado un grano o muchos granos de arena para que yo haya llegado a ser una persona emprendedora, responsable, alegre, carismática y con ganas de ser mejor cada día.
Para completar mi felicidad, después de cinco meses obtuve una beca para estudiar una maestría en Lima-Perú; nunca me imagine salir tan pronto del país y menos hacia Perú, todo ha sido sorprendente; cuando Dios te da un regalo, te lo da en grande.
Hoy estoy cumpliendo cuatro meses de haber llegado a Lima, con esto cambio mi vida por completo; ahora tengo una libertad que he sabido llevar con responsabilidad, conocido grandes personas que con seguridad estarán de alguna manera en mi futuro, ya sea con su presencia corporal o con los conocimientos que sembraron en mi.
Dejar a mi familia en Colombia ha sido difícil, porque nunca me había separado de ellos, pero ha sido un peso que ha sido más liviano gracias a la compañía de muchas personas que han estado junto a mi en los momentos que siento que no puedo más, como por ejemplo el fallecimiento de mi abuelita, creo que todavía no lo asimilo, no se porque la vida se la llevo sin verla por última vez; pero ya tendré que asumir que no esta, “no perdí un ser querido, gane el mejor Ángel de la guarda” me dijo una persona muy especial.
Entre las personas que he conocido se encuentra un hombre muy especial, que como le he dicho muchas veces ha despertado en mi muchos sentimientos por la forma en que se preocupa por mi, intenta que yo sea mejor cada día y me proyecta de una forma exitosa para el futuro; me agrada que él confía en mi y en lo grande que puedo llegar a ser como persona. Ahora se ha convertido en mi novio desde hace un mes y medio, estamos construyendo una relación que espero a futuro tenga muchos frutos.
Esta ha sido mi vida hasta ahora, espero contar con muchos años más para construir mis sueños, quiero escribir un libro, viajar por el mundo, tener una empresa prospera, hacer lo que este a mi alcance para que mis papás y mi hermana estén bien; y como he tenido en mi mente como una meta social, poder mantener un hogar de ancianos, niños y perros (entre ellos se van a cuidar, acompañar y enseñar).
Luego de cumplir todos esos sueños y ser reconocida como una empresaria exitosa, siento que ya es necesario seguir mi camino en la eternidad, me acompaña mi esposo, mis hijos y toda mi familia; muero con la satisfacción que me esforcé por dejar el mundo un poco mejor de lo que lo encontré antes de llegar al mundo.
Las palabras de mi hermana para mi funeral serán:
No hemos perdido un ser querido, hemos ganado el mejor ángel de la guarda; mujer que en la tierra alcanzó cuanto quiso y tuvo cuanto soñó; vivirá en nuestros corazones como una persona sabia, no por los grandes discursos que compartió sino la forma como vivió, conmoviendo muchas vidas.
Frescura y alegría fueron sus premisas para poder decir que durante su estadía por el mundo fue FELIZ.
Epitafio: Johanna, una mujer que con unos pocos minutos de entrar en tu vida, lograba cambiar algo de ella